viernes, 20 de junio de 2014

TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN NATUAL DE LA DERMATITIS ATÓPICA

Como sabéis nos gusta aprovechar las alternativas que nos ofrece la naturaleza para tratar las distintas afecciones que puedan presentar nuestros pequeños.
Esta práctica nos parece especialmente necesaria en el caso de la dermatitis atópica, ya que la medicina tradicional no llega a solucionar totalmente el problema y, gran parte de las veces, ni siquiera palia los síntomas de manera suficiente. Muy al contrario, llega incluso, en ocasiones, a exacerbarlos cuando se abandona el tratamiento o cuando la piel se acostumbra a ellos.
Para informarnos de forma adecuada, hemos solicitado la ayuda de una experta en el tema que ha colaborado con nuestro blog ya en otra ocasión (Entrevista a Mayte F Lurbe, autora del blog Farma Eco Lógica), Mayte F. Lurbe.
Como Licenciada en Farmacia, y con amplia formación en fitoterapia y homeopatía, Mayte, nos ha atendido amablemente, como siempre, y nos ha elaborado estas útiles indicaciones, para que podamos hacer uso de ellas y obtener los beneficios que puedan aportarnos.

En primer lugar, nos hace una aclaración fundamental:

"Todos estos tratamientos naturales pueden utilizarse sin problemas junto a los corticoides e inmunomoduladores que se suelen recetar para calmar los brotes más intensos.
            Hay que tener presente que cada caso en particular debe ser valorado individualmente, y requerirá de un tratamiento específico y una dosificación concreta. Siempre que se utilicen estas terapias naturales se debe informar al médico que lleva el tratamiento del pequeñ@.
            No es conveniente retirar ninguna medicación sin consultarlo previamente con el profesional médico que supervise el tratamiento, pues hacer esto podría revertir en la aparición de nuevos brotes.
            Sí es cierto que si acompañamos el tratamiento con corticoides e inmunomoduladores, con las terapias naturales, podremos llegar a reducir las dosis necesarias. Pero esto hay que hacerlo bajo supervisión médica y farmacéutica profesional que evalúe cada caso en particular."

Y, a continuación, nos realiza las siguientes recomendaciones, según la fase de dermatitis en la que nos encontremos:

            "En primer lugar, lo único que podemos hacer es prevenir la aparición de los brotes de dermatitis. Para ello conviene mantener una hidratación óptima de la piel evitando así la sequedad de la misma.
            Debemos tener muy presente, que bañar todos los días a l@s niñ@s, hace que su piel se reseque, con lo que es mejor evitar el baño diario (pies, axilas y genitales sí debemos mantenerlos limpios todos los días).
            Lo que sí debemos aplicar a diario, es una buena crema o loción hidratante. Personalmente, prefiero utilizar aceites esenciales hidratantes de aplicación directa sobre la piel sin diluir:
    Aceite de almendras dulces (hidratante)
    Aceite de lavanda (regenerador)
    Manteca de Karité (hidratante y nutritivo)
            Cuando observamos que aparece un brote leve con zonas secas, zonas con eccema y prurito, ya es cuestión de actuar contra estos síntomas. De manera natural podemos seguir aplicando los aceites esenciales hidratantes dos o tres veces al día para restaurar la hidratación de la piel lo antes posible.
            Cuando bañemos al pequeñ@, añadiremos al agua del baño harina de avena (30% aproximadamente) para calmar y aliviar la inflamación de la piel.
            En las zonas en las que aparezca eccema, se puede aplicar gel de aloe vera lo más puro posible, si puede ser extraido de la pulpa de la planta fresca, mucho mejor.
            Para aliviar el prurito, unas gotas de aceite de onagra añadidas al aceite hidratante funcionan muy bien.
            Lo más molesto es cuando aparece un brote intenso con zonas secas, zonas con eccema, zonas con heridas por rascado y prurito intenso. Nerviosismo e imposibilidad para conciliar el sueño o mantenerlo durante algunas horas.
            Lo primero es intensificar la hidratación y el alivio del prurito. Para ello podemos aplicar el aceite hidratante con unas gotas de aceite de onagra, tres o cuatro veces al día (las que sea necesario).
            En las zonas en las que aparezcan heridas por rascado, funciona muy bien utilizar una crema a base de aceite de caléndula, que es desinfectante y regenerador, evitando que se infecten las heridas y ayudando a curar la herida.
            Para calmar el nerviosismo y ayudar a conciliar el sueño, el aceite de lavanda nos puede ayudar debido a sus propiedades aromáticas calmantes y relajantes.
            También puede ser efectivo ofrecer una infusión de uso infantil, que ayude a relajar y conciliar el sueño."


Esperamos que os sea de utilidad. Gracias, Mayte.
 
 

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