sábado, 17 de mayo de 2014

SIN 4 (que ya son 5, 6, 7...). BLOG DE COCINA QUE EVITA UN GRAN NÚMERO DE ALIMENTOS

Buscando, buscando en la red recetas aptas he encontrado este blog que me parece maravilloso, SIN 4 (que ya son 5, 6, 7...). Así que, no me he resistido a compartirlo con todos, por si a alguien puede servirle de ayuda.
 
Pertenece a una chica intolerante a muchísimos alimentos, y que cocina unos platos riquísimos evitándolos. Hay tanto postres como recetas saladas.
 
Remarco de nuevo, que la autora del blog es intolerante, no alérgica ni celíaca, y, tal y como ella misma indica al comienzo de la página, puede tomar trazas, por lo que recomienda (recomendamos) que se verifiquen las marcas que propone en algunas de sus recetas.
 
Merece la pena su visita. ¡¡¡Espero que os aproveche!!!

domingo, 11 de mayo de 2014

INFORMACIÓN, PREVENCIÓN Y FORMACIÓN. POR UNA MAYOR SEGURIDAD DE LAS PERSONAS ALÉRGICAS!

Han pasado ya algunos días desde que la trágica noticia de la muerte de un niño alérgico a alimentos durante una visita escolar a una granja escuela, presuntamente, por un shock anafiláctico, nos sacudiera a todos el cuerpo y el alma.

Lo primero que quisiera hacer, desde estas líneas, es dirigirme a su familia, acompañándola en ese sentimiento tan devastador que están sintiendo y enviarles todas las fuerzas de las que soy capaz.
 
Desde el triste momento del suceso, las informaciones que nos llegan no son muy aclaratorias sobre qué fue lo que realmente ocurrió. Entiendo que se están investigando y que, para que esas investigaciones se hagan con rigor, deben pasar una serie de días. Por tanto, no será el motivo de esta entrada buscar culpables sobre lo ocurrido, no sería prudente ni responsable.
 
Lo que me lleva a redactar este post, por la preoupación que me causa, son las malas informaciones que llevan a error manifiesto de las causas originarias, que sí estaban probadas y eran conocidas, de las que partía el pequeño y que podían ocasionarle una reacción como la que, parece ser, ha sufrido. Me estoy refiriendo a su alergia a la proteína de la vaca y asma bronquial.
Hemos oído en muchos medios hablar de su ¡¡¡alergia a la lactosa!!!, o de cómo el yogurt no pudo haberle ocasionado la muerte por ser ¡¡¡sin lactosa!!!, u otras muchas perlas que han salido de la boca o la pluma de los periodistas. Lo cual demuestra que la desinformación sobre la alergia a alimentos es muy grande, y estos errores garrafales no hacen si no aumentarla y exponer, aún más, a los alérgicos a fatales riesgos.
Una de las consecuencias de esta desinformación ha sido la reacción de una parte de la sociedad, que aún continúa insensible a esta enfermedad. Hay quien tacha a los papás que tenemos hijos alérgicos de exagerados, porque la muerte de este pequeño se considera un caso aislado y poco probable. E, igualmente, hay incluso quien se atreve a culpar a los padres que enviaron a su hijo de excursión sabiendo que era alérgico (????!!!!).
También hemos visto cómo sí que se muestra especial cuidado en manifestar en las informaciones que todo apunta a un accidente, algo que me parece fundamental resaltar. Un pequeño accidente, por mínimo que sea, puede ocasionar la muerte de un niño alérgico a alimentos o látex (no intolerante a la lactosa, algo totalmente diferente).
 
Todo esto me parece suficiente para que este infeliz acontecimiento suponga un punto de inflexión en nuestra manera de actuar como personas afectadas por la alergia a alimentos.
Sería muy injusto para nuestros hijos dejar que esta situación pueda volver a repetirse por no haber hecho lo suficiente en relación a 3 puntos básicos:
 
- Información, de lo que supone la alergia alimentaria y sus patologías asociadas y, también, sobre las diferencias existentes con otras enfermedades que puedan llegar a parecer similares y confundirse, con el riesgo mortal que dicho error puede conllevar.
Creo que, dado el lugar desde el que partimos, esta información debe iniciarse por parte de los afectados y sus familias. Y, además, exigiendo a las administraciones que hagan la parte que les corresponde.
- Prevención, en el sentido de evitar las situaciones que puedan suponer un riesgo para la persona alérgica y, en especial, para el niño alérgico, más vulnerable que el adulto, evidentemente.
Esta precaución debe recaer sobre el enfermo (desde que sea capaz de tener conciencia de su enfermedad) y su familia, pero no sólo sobre ellos. La sociedad debe, también, mostrarse activa en este punto.
La comunidad educativa, en los casos de niños alérgicos, de los que son responsables en horario escolar.
Los agentes sanitarios, cuando administran medicación u ofrecen dietas a los pacientes hospitalizados.
Las empresas, etiquetando responsablemente y ofreciendo alternativas a los alérgicos a alimentos o látex, en cuanto a productos o servicios a ofertar.
Y, por supuesto, en primera y última instancia, la administración, que tiene la obligación de velar por todos nosotros, en lo que a seguridad, salud e igualdad se refiere, y articular los medios necesarios para ello.
- Formación, para saber identificar los síntomas de una reacción grave, que pueda comprometer la vida, y actuar sin dilación, administrando la medicación de rescate. Así evitaremos que las consecuencias sean mortales, si llegase a producirse un accidente ocasionado por un fallo durante la prevención.
Lógicamente, por ser los primeros interesados, las personas con alergia y sus familias, deberán formarse adecuadamente. Pero, también las instituciones y lugares públicos deberían formar a su personal y dotar de medios adeuados para tratar un posible shock anafiláctico, al igual, por ejemplo, que ya se dispone en estos espacios de un desfibrilador semiautomático para tratar las paradas cardiorespiratorias.
 
Por todas estas razones, considero fundamental abrir un nuevo camino para nuestros hijos alérgicos y para los alérgicos que vendrán (desgraciadamente, esto va a más y nadie está exento de desarrollar una alergia en cualquier momento de su vida). En entornos cercanos o los que no lo sean tanto. En situaciones cotidianas o extraordinarias. Individualmente o como colectivo asociado; como afectado, familiar o vecino; como profesor o sanitario o político; como persona. ¡¡¡Actuemos!!!

¡¡¡Mayor seguridad para las personas alérgicas!!!

 
 

sábado, 3 de mayo de 2014

ALERVITA, LUCENA. HABLAMOS CON Mª CARMEN LLAMAS, SU PROPIETARIA.

El sábado pasado estuvimos en Lucena, visitando la nueva tienda de Alervita en esa ciudad y, la verdad, es que nos encantó.

 


Nos gustó mucho la ubicación en la que se encuentra. Muy céntrica y con un parking público muy próximo.

 


Nos gustó mucho la tienda, tal y como está dispuesta. Todo muy accesible y claro a la hora de elegir los productos. Y, también, todo hay que decirlo, ¡¡¡con un WC  muy limpito!!! Y es que esa fue la primera visita que hizo mi hijo al llegar allí. Jajaja.

 


Y, lo que más nos gustó de todo fue su dueña, Mª Carmen Llamas, que nos asesoró maravillosamente sobre los productos, sabiendo muy bien de lo que hablaba y, prestándose amablemente, a solventar todas nuestras dudas de trazas, ingredientes y marcas.

 


Tanto fue así, que aceptó encantada a contestarnos a unas preguntillas.

 
Gracias Mª Carmen, te deseamos una andadura muy larga.




  -           ¿Qué te llevó a abrir una tienda especializada en comida para alérgicos e intolerantes alimentarios?


En casa pasamos la experiencia con mi hijo, pues fue intolerante a la proteína de la leche durante los 15 primeros meses de su vida.

Se nos cayó el mundo encima, pues aunque prácticamente en esos meses su alimentación sólo era a través de leche de fórmula, en casa siempre pensábamos en el futuro: “Si seguía así no podría comer de nada…”, pues nadie tuvo la deferencia de informarnos acerca de otras alternativas.

Hoy en día y gracias a la información que tenemos a través de grupos y las redes sociales, sabemos que no es un gran problema, y que hay otras alternativas y, en mi opinión, mucho más saludables.

El problema que sigo viendo es que ni la población ni el mercado esta concienciado; y esto es un hándicap…

Fue por eso por lo que nos decidimos por este negocio, que a la vez te da la oportunidad de poder decir a un padre, cuando llega desesperado o perdido que no se acaba el mundo, que aquí tenemos solución para su hijo… Es muy reconfortante, la verdad.

-                     ¿Y a elegir una franquicia de Alervita para hacerlo?

Es una casa que cuenta con gran variedad de productos y con un personal comprometido y responsable. Además, por supuesto, de tener una gran incidencia en las redes sociales.

-                     ¿Cuánto tiempo lleváis abiertos al público?

Llevamos un mes, aproximadamente

-                     Coméntanos un poco qué clase de productos podemos encontrar allí y qué servicios ofertas.

Nosotros intentamos llegar a todo aquel que tiene un problema con la alimentación tradicional de alguna forma. Alérgicos alimentarios, también intolerantes.

Además, queremos comprometernos aún más con las personas que padecen diabetes, en este terreno estamos trabajando.  Queremos, también, poder ofertar artículos de alimentación que habitualmente no encuentran en los súper para de alguna manera hacer la vida de estas personas un poco más fácil.

Dentro de este mercado, por supuesto, intentamos que la mayor parte de los artículos ofertados sean de producción ecológica, pues estoy totalmente convencida que de el tipo de alimentación depende nuestra salud; y que la salud es un tesoro a cuidar que sólo lo echamos en falta cuando no la tenemos. Muy triste desde mi punto de vista…

-                     Supongo que tendrás que orientar a muchas personas que acuden a tu establecimiento y que andan un poco perdidas aún en el tema de la alergia y la intolerancia alimentaria.

Dentro de mi modesto entender y según mi experiencia vivida, intento tranquilizar a las personas que vienen con cierto malestar y sentimiento de desesperación. Les remito información que les puede ayudar a entender que no es tan grave la circunstancia que viven; sólo hay que cambiar unos hábitos.

Cierto es que la sociedad no está aún concienciada para ello, pero que hay opciones de alimentación mucho más saludables que la habitual y que no hay porqué preocuparse más de la cuenta.

Intento tranquilizar dentro de la inquietud que este tipo de problemas conlleva; pues yo lo viví en primera persona y se pasa bastante mal cuando nadie te da norte, la verdad.

-                     ¿Tienes alguna anécdota o situación que te haya llamado especialmente la atención?

Pues, es bastante llamativo cuando a alguien le acaban de detectar una alergia, o a alguien de su seno familiar y la información que los médicos dan es CERO. Llegan buscando artículos con desasosiego y bastante deprimidos. Es una pena, la    verdad. Tienen la sensación de que te han dejado solo en medio de un desierto y que tú te tienes que defender como puedas.

-                     Hemos podido ver que estás muy comprometida con el tema ecológico y, muchos de los productos que ofertas lo son. ¿Crees que el consumo de productos ecológicos tiene relación con la alergia y otro tipo de enfermedades?

No lo creo, estoy totalmente convencida que las enfermedades que hoy son “habituales”, por desgracia, están estrechamente relacionadas con la alimentación que estamos llevando en los últimos años. Para mí es un hecho. 

Ni me planteo de donde pueden surgir enfermedades como las alergias, o más graves aún como el “dichoso” cáncer.

-                     ¿Crees que la apertura de la tienda puede ayudar a conocer entre la población general de tu localidad la realidad de las personas alérgicas?

Creo que desde aquí, al menos, podemos ayudar a personas desesperadas que no saben donde acudir para ser informadas. Me conformo con eso… Y si además podemos ayudar a “normalizar” la situación en las familias, mejor que mejor…

-                     Para terminar, ¿qué balance haces o qué conclusiones sacas tras este tiempo de apertura?

Sinceramente, tenemos mucho camino por andar, es una pena la desinformación que existe, y la información que no se da por intereses económicos. Es triste que prime el capital sobre todas las cosas…..

Pero aquí estaremos, y seguiremos intentando mover conciencias; y como no, posibilitar el acceso a la mayor cantidad de productos posibles a personas que no pueden acceder fácilmente al mercado, por problemas de alergias alimentarias…