domingo, 30 de junio de 2013

BEBIDA VEGETAL DE ALPISTE

De la marca Soria Natural usamos en casa esta bebida vegetal de alpiste. Para mi gusto, es la variedad que está más rica de todas las leches vegetales que he probado. Tiene sabor como a una especie de batido dulce. El precio, en torno a los 2 euros.
Me la ofrecieron en mi tienda de Soria Natural (Golden Class) a la que voy siempre a por la bebida de avena que toma mi chiquialérgico. Por cierto, que son muy receptivos con el tema de las alergias y siempre me proponen nuevos productos, para que luego yo compruebe si verdaderamente, son aptos. En fin, que me la llevé a casa, la probé y me encantó. Así que, a continuación, busqué en Internet las propiedades del alpiste y encontré que hablaban maravillas de él. Os dejo un enlace a una página de productos naturales Inkanat, donde podéis encontrar información.











¡¡¡Ya me diréis qué os parece!!!

PLÁSTICOS Y SALUD EN LOS NIÑOS... Y MÁS ALERGIAS

Todos hemos oído hablar, en alguna ocasión, de los efectos nocivos que poseen los plásticos en nuestra salud, ya que, además de lo muy contaminante que es su producción y su reciclaje para el medioambiente, sus componentes son altamente tóxicos.
Pero, como consecuencia, lo peor es que nuestros niños, incluso en proceso de gestación, son los más afectados ante esta exposición a los plásticos, ya que su sistema inmune está aún en desarrollo. Y si, además, el contacto se produce por vía oral (recipientes de comida o chupando juguetes), la situación empeora, ya que todas las toxinas que tienen estos plásticos pasan directamente al organismo.
Los efectos nocivos de los que hablamos son muchos y variados. Desde distintos tipos de cáncer, hasta problemas hormonales y de desarrollo o asma y alergia, por citar sólo algunos.
Según esto, lo ideal sería olvidarse de todos estos productos. Pero, como esto es bastante difícil, apuntamos que algunos de ellos son todavía peores que otros, para que podamos elegir en consecuencia.
La mejor manera de distinguirlos es fijarse en el símbolo que aparece en muchos (no todos) de los objetos plásticos que hay en el mercado. Se trata de un numerito, que va del 1 al 7, inserto en el interior del símbolo de reciclaje, un triángulo formado por tres flechas. Como este:
Más abajo, en Fuentes Consultadas, hay un enlace al blog Mundo Nuevo en el que podéis acceder a un listado útil y exhaustivo de cada plástico, con su numeración y los perjuicios que tienen sobre el organismo.
 
 
Los plásticos más nocivos son los que aparecen con el número 3, 6 y 7. Éstos contienen 2 ingredientes químicos especialmente tóxicos, por sus efectos como disruptores endocrinos. Tales ingredientes se comportan como falsas hormonas, engañando al organismo, y así, interrumpen su desarrollo y crecimiento normales, causando graves efectos en nuestro cuerpo.
Esos productos químicos son:
-         Ftalatos.- Suavizan los plásticos. Están muy presente en los juguetes, en la liga de las fragancias de los perfumes (champús, geles, jabones, etc.)
-         BPA.- Endurece el plástico, previene las bacterias que germinan en los alimentos, y evita la corrosión de las latas. Se usa en juguetes, botellas de agua, tacitas de bebé, mordedores infantiles y revestimiento de latas. Y, hasta junio de 2011, fecha en la que la UE lo retiró de los biberones, se encontraba presente, también, en ellos.
A pesar de todos estos datos, hay quien sigue argumentando que todos esos químicos presentes en los plásticos, lo están de forma segura, pues existe una legislación que indica en qué cantidad pueden estar presentes, de forma que no supongan peligro para la salud humana. Sin embargo, hay que plantearse, la gran cantidad de residuos tóxicos a los que estamos expuestos a través de distintos productos, lugares y comidas con las que tenemos contacto. De esta forma, las “cantidades seguras” se suman en los pequeños organismos en crecimiento de nuestros niños, dando lugar a altas cantidades, no tan seguras, con los consiguientes efectos peligrosos que conllevan, a corto, medio y largo plazo.
 
 
Fuentes consultadas:
 

 

 

sábado, 29 de junio de 2013

TARTALETAS APTAS PARA APLV Y HUEVO

A mi hijo le encantan estas tartaletas de la marca Espiga Biológica.

 



Y no me extraña, porque están bien buenas. Él, las toma rellenas de albaricoque o de frutas del bosque que son aptas para APLV y huevo. Las hay de más sabores, aunque yo sólo puedo hablar como aptas de estas dos.
 Además, también me gusta que tengan certificado ecológico y sean sin grasas hidrogenadas, porque ya hemos hablado en alguna ocasión de los beneficios que tienen los alimentos biológicos en la salud.
Edito, que se me ha olvidado decir que las encuentras en herboristerías e Hipercor.

viernes, 21 de junio de 2013

ALERGIA A LA PROTEÍNA DE LA VACA-TEMPORAL INTOLERANCIA A LA LACTOSA

A veces, sucede que con los niños alérgicos que no toman otra leche que no sea la de la teta de su mamá y a los que le hemos retirado el alimento que, pensamos, puede ocasionarle la alergia, no obtenemos, los resultados satisfactorios que esperábamos, y los síntomas, los mismos o muy similares, siguen existiendo.
Puede ser que ese niño, durante un tiempo, haya desarrollado una intolerancia a la lactosa de manera temporal. Y, como sabemos, la leche de su mami también lleva lactosa
Si, además, la alergia que tiene el niño es a la proteína de la vaca, el lío que nos hacemos es mucho mayor. Puede que pensemos que si los síntomas no han desaparecido al eliminar la leche y derivados de la dieta de la madre o del pequeño ( si éste ya toma alimentación complementaria) es que no es APLV, si no que es intolerante a la lactosa. O puede que pensemos que ambas cosas (intolerancia a la lactosa y alergia a la proteína de la vaca), en realidad, son lo mismo. 
Además de la alergia alimentaria, las causas por las que un niño puede presentar esta circunstancial intolerancia a la lactosa, pueden ser varias.
Podría producirse por un proceso de infección gastrointestinal, muy frecuente en los niños. O, incluso, por una mala práctica durante el amamantamiento.
Como consecuencia de cualquiera de estos 3 casos, el intestino se inflama y se daña, causando diarrea. De esta forma, se pierde, temporalmente, la capacidad que posee de producir lactasa, enzima que nos ayuda a digerir la lactosa presente en la leche, incluida la materna. Así, el bebé reacciona mediante dolores de estómago, gases, cacas explosivas, etc.
Ante esta intolerancia, hay ocasiones en las que se aconseja a las madres que amamantan, el destetar a sus bebés y alimentarlos mediante leches de fórmula carentes de lactosa, argumentando que son incapaces de digerir ésta.
Con esta medida, no hacemos si no aumentar los síntomas y empeorar la situación, pues esta falta de tolerancia pasará una vez que sea solucionada la razón que la causa. Y la alimentación al seno materno contribuirá a que el intestino sane lo antes posible.
La manera más natural para resolver esta situación, es corregir el motivo que está ocasionando dicha intolerancia.
En el caso de que sea una gastroenteritis la razón desencadenante, se debe tratar ésta con los métodos habituales. La OMS recomienda:
“La dieta usual del infante debe continuar durante la diarrea, e incrementarse después de ésta. Ninguna comida se debe NUNCA restringir, y los alimentos usuales del niño NO se deben diluir. El amamantamiento SIEMPRE se debe continuar. La idea es darle tantos alimentos altos en nutrientes como el niño acepte. Casi todos los niños con diarrea muy acuosa retoman su apetito cuando la deshidratación es corregida, mientras que los que tienen diarrea con sangre a menudo comen mal hasta que la enfermedad se resuelve. Estos niños deben ser alentados a que retornen a su alimentación normal tan pronto como sea posible. Cuando se da la comida, usualmente nutrientes suficientes son absorbidos para permitir el crecimiento continuado e incremento de peso. Los alimentos continuos también hacen más rápida la recuperación de la función intestinal normal, incluyendo la habilidad de digerir y absorber varios nutrientes. En contraste, a los niños a los que se les restringe la comida o se les diluye, tienen diarrea por más tiempo y recuperan su función intestinal más lentamente.”
Traducción extraída de La liga de la leche.
 
En el caso de deberse la intolerancia a un problema en la forma de dar el pecho, hay que revisar de qué manera realizamos el amamantamiento.
La leche materna, al inicio de la toma, es muy rica en lactosa, pasando a continuación a disminuir dicho contenido a favor de la grasa.
Por tanto:
-         debemos evitar las tomas cortas, con las que le aportaríamos un exceso de la enzima que le daña.
-         no debemos realizar cambios frecuentes de pecho durante las tomas, es preferible realizarlas cada vez de un sólo pecho.
-         podemos, incluso, extraer la primera leche que sale del pecho y desecharla, por ser, como hemos dicho, más rica en lactosa.
-    revisar la forma de la succión o la posición en la que el niño mama, para detectar si ésa puede ser la causa.
Por último, y tal y como hemos visto al principio, si la razón fuese una alergia alimentaria deberemos de eliminar el alimento(s) que sabemos (o sospechamos) que le causa alergia, de la dieta del niño, si ya toma alimentación complementaria, o de la dieta de la mamá, si ella lo considera. Con esta medida los síntomas deben mejorar. 
Eso sí, en los tres casos expuestos, estos síntomas asociados a la intolerancia, irán aminorando con el paso de los días hasta llegar a desaparecer por completo. El intestino necesita un transcurso de tiempo (tras curar la gastroenteritis, tras corregir el error en la lactancia, o tras eliminar el (los) alimento(s) que ocasionan alergia) para sanar volviendo a ser producida la lactasa y reanudándose, así, la normal tolerancia al azúcar de la leche materna.
 
Fuentes consultadas:
 
 

miércoles, 12 de junio de 2013

ANIMACIÓN EN PLASTILINA PARA PEQUES

 
 
El pasado 5 de junio se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente. Con este motivo la Compañía Algarabía Animación realizó este corto con plastilina y lana, en el que se intenta concienciar de la importancia del ahorro de agua en nuestra vida diaria y los beneficios que esto conlleva al medio ambiente. Es ideal para verlo con niños e irles explicando. Al mío le encanta verlo.
Porque con un medio ambiente sano la vida de nuestros hijos también lo será.

 

miércoles, 5 de junio de 2013

TRANSGÉNICOS, ALERGIAS Y COMIDA PARA ALÉRGICOS

Nosotros, los alérgicos o los padres de éstos, que continuamente consultamos ingredientes en cada compra y rastreamos etiquetas como el mejor de los sabuesos, ¿nos fijamos en si el alimento en cuestión es transgénico en sí mismo o en alguno de sus ingredientes?
Parece ser que esta búsqueda no sería baladí, pues los alimentos genéticamente modificados (OMG), entre muchos otros efectos negativos podrían suponer un aumento de las alergias y la aparición de otras nuevas.
Un alimento transgénico es aquel que ha sido creado modificando sus genes artificialmente con el fin de que dichos alimentos tengan unas características más beneficiosas para quien los produce, y que sin esa intervención externa no poseerían. Por ejemplo, una mayor resistencia a las plagas, una mejor apariencia, etc.
Mucho se ha hablado de qué tipo de efectos pueden tener dichos alimentos. Se sabe que su producción tiene altos costes medioambientales, y se prevé que también los tenga en la salud, aunque hay quien dice que es difícil asegurar esta influencia negativa en nuestro organismo, puesto que esto conllevaría estudios a largo plazo, costosos y que poco interesarían a según qué sectores.
Aún así, ya existen  investigaciones que aseguran que tenemos suficientes indicios de sus efectos perniciosos: desde infertilidad a mayor resistencia a ciertos medicamentos, como la amoxicilina, pasando por un aumento de productos tóxicos en esos alimentos, o hasta aparición de alergias nuevas. tal y como hemos señalado más arriba.
Teniendo en cuenta todo esto, y el hecho de que la soja y el maíz son los cultivos transgénicos más usados en la UE, y sabida cuenta de que la mayoría de nosotros usamos la soja o el maíz en gran medida, como sustitutivos de la leche o el trigo, no sería mala idea controlar el hecho de si el alimento que vamos a elegir como sustento de nuestros hijos es un OMG.
Aquí en nuestro país, desde abril de 2004 existe la obligatoriedad de etiquetar si el producto tiene un origen transgénico en sí mismo o en alguno de sus ingredientes. A pesar de ello, en pocas marcas podrás ver etiquetando este origen en sus productos. Quizás, porque pocas marcas originan sus productos de esta forma. Puede ser.
Pero yo, para más tranquilidad, hago lo siguiente:
- Compro aquella soja o maíz que etiquete lo mismo, pero al contrario: que dicho producto no es transgénico. La mención es muy concreta, por ejemplo en el caso de las bebidas de soja: "Habas de soja no transgénicas" o "Habas de soja no modificadas genéticamente".
- Como consecuencia de lo anterior, procuro evitar, lo máximo, aquellos productos de soja o maíz que no hagan mención al origen.
- Compro, cada vez más, productos ecológicos. Así me aseguro que, por ejemplo, los piensos que les dieron a los cerdos no eran transgénicos, y de esa forma, la rica chuletita que mi peque se come, tampoco lo es.
- Evito, lo máximo que puedo, los productos precocinados, donde los OMG suelen estar presente.
 
Puede que penséis, si habéis tenido paciencia para acabar toda esta entrada: "Otra tarea más al ir a la compra. ¡Cómo si fuera poco fijarse en cada E, en las trazas y demás!" Pero, de verdad, esta comprobación no supone mucho mayor esfuerzo, y se interioriza pronto, es fácil y rápida, y, a mi juicio, merece la pena.
 
Como guía que ayude en esta búsqueda os dejo un enlace muy útil. Aunque yo, francamente, de todas formas, busco la mención exacta en la etiqueta del producto.
 

Fuentes: